Imagen mantenimiento cortesía EulenApostar por el mantenimiento preventivo hará que las empresas tengan un mayor control de sus activos más importantes. 

El mantenimiento preventivo se ha convertido en un factor clave para la eficiencia operativa de las empresas. Más allá de evitar fallas técnicas, su correcta implementación permite reducir costos, prolongar la vida útil de los activos y prevenir incidentes que pueden afectar la continuidad de la operación.

Y es que de acuerdo con la Asociación Internacional de Mantenimiento (AIM), el mantenimiento preventivo puede generar hasta un 30% de ahorro a las compañías, en comparación a las empresas que usualmente mantienen una dinámica reactiva para arreglar y sustituir sus activos dañados por mal funcionamiento.

El mantenimiento preventivo ya no debe verse únicamente como una tarea técnica, sino como una decisión estratégica. Implementarlo de forma constante permite a las empresas optimizar recursos, prolongar la vida útil de su infraestructura y mantener su competitividad en el mercado.

Desde Grupo EULEN recomendamos que para implementar un programa de mantenimiento preventivo de manera exitosa se deben identificar las áreas críticas y dar seguimiento a las siguientes acciones:

  • Programas de inspección regular. Es importante que las empresas recurran a inspecciones externas y que estas seas periódicas, ya que sólo los expertos en el tema podrán identificar y dar soluciones preventivas problemas potenciales antes de que se conviertan en emergencias.
  • Actualización de equipos. Es crucial que también mantengan equipos y sistemas actualizados, pues esto garantiza un rendimiento eficiente y reduce el riesgo de fallos inesperados. Muchas veces las compañías prefieren trabajar con máquinas obsoletas y únicamente gastar en reparaciones para reducir costos, cuando lo mejor sin duda es la actualización.
  • Capacitación del personal. Por otro lado, se debe contar con un personal debidamente capacitado, ya que el capital humano además de usar de manera correcta las maquinarias e instalaciones, también contribuyen a detectar fallas y ejecutar las tareas de mantenimiento correspondientes.
  • Planificación para emergencias. Finalmente, es importante recurrir a equipos de mantenimiento externo, ya que tienen la capacidad de diseñar un plan de respuesta a emergencias y realizar simulacros regularmente sobre las fallas en instalaciones y maquinarias. Este punto es clave porque se diseñan protocolos específicos para evitar y dar respuesta a siniestros.

Las compañías deben entender que no es necesario trabajar de manera reactiva o tener que lidiar con equipo defectuoso que interrumpe constantemente la producción. Por el contrario, el apostar por el mantenimiento preventivo hará que las empresas tengan un mayor control de sus activos más importantes.